lunes, 11 de abril de 2011

Roberto Fantini

There are more things in heaven and Earth… Than are dreamt of in your philosophy.
William Shakespeare [Hamlet. Act I. Scene V]

La magia del primer amor consiste en nuestra ignorancia de que pueda tener fin.
Benjamin Disraeli

El elegido – Offtopic

Al encender la radio, nadie da la noticia, ya sea al comienzo o al final del dial. Tampoco puede escucharse ni verse absolutamente nada en la televisión; esa que disfruta con la desgracia ajena y abusa de la exposición de seres que deberían residir en cuartos acolchonados, ataviados con ‘armaduras’ blancas. Los diarios, tanto en ediciones impresas como digitales, no hacen mella de eso que fue anunciado por los visionarios. El hermoso bosque verde, repleto de árboles de larga data, de encantadoras y exóticas especies, invadido por el redondeado sol, se convirtió en un prado desolado, con troncos destruidos y animales muertos por doquier, gris como la ceniza y, en contraste con el averno que ahora representa, silencioso, sepulcral.

Y por qué eso que era precioso, ahora es tan espantoso? Porque, remitiéndose a las despigmentadas pruebas, todo termina marchitándose. Y por qué nadie comunicó eso que sucedió el martes 5 de abril por la noche? Por miedo, obviamente. El miedo de los medios, que adoran el morbo, pero solo el relativo a este mundo. Les aterra eso que viene ‘del mas allá’, eso que no pueden explicar, simplemente porque no lo pueden entender. Lo que los (verdaderos) visionarios anunciaron fue la muerte de una persona; un hijo muy querido, hermano ejemplar; novio fiel; amigo de hierro... Alguien que disfrutó de los placeres terrenales y fue condenado por su ambición de conocer el lado oscuro de la decrépita luna; alguien que leyó lo que no debía leer; y se adentró nuevamente en las profundidades de la Caverna de los Dioses. Ahora está siendo devorado por los infinitos demonios, que disfrutan de su pavorosa cena, bajo la atenta mirada del bestial diablo, que sonríe como nunca.

Esa muerte, valiente, ha vuelto infértil a los medios, confundiéndolos para siempre, y ha destruido por completo el bosque de cordura que fue verde y precioso una vez. Todo sucedió esa noche, cuando la carta llegó a manos del hombre que habita en el recóndito oeste, en la frontera sin ley, donde las águilas se atreven, y donde todavía se asaltan trenes a caballo. El pobre engendro, regresó a su morada e, inocentemente, haciendo caso omiso a las recomendaciones de los sabios de la nada, abrió la encomienda que el anciano de blanco, azul y oro había entregado puntualmente. A contra luz vio lo inesperadamente esperado: la garrafa. Y fue poseído por una insondable e inhumana bichificación, que no conoce de tiempo ni espacio, ni de partidos políticos, ni raza o credo. Los números lo derrumbaron. El primer párrafo lo quemó. Los tres restantes, pulverizaron lo que la llama dejó. Las firmas al pie de la carta, lo arrastraron hacia el inframundo, dominado por los ángeles de la muerte, ante la perpleja desidia del ausente dios. Su única salida era aceptar lo que se le había propuesto, aceptar el cruel designio, que lo condenaría, por el resto de sus días, a formar parte de la hermandad del odio. Y así se hizo: su respuesta fue tan inmediata como la inmediatez misma. Y así nació el tercero. Un nacimiento anunciado por las dos peores personas del planeta. Un nacimiento que el pobre ente no pudo preveer. Pobre ente.

El nombre de ese tercer elegido será sinónimo de destrucción a partir de ahora; será motivo de debate donde la demoníaca bestia danza sin parar, y donde los medios reptan, abrumados, con un terrible miedo a lo desconocido. El bosque putrefacto, repleto de cenizas, ha convertido al martes otoñal en cruel testigo del cambio de la historia. Y esto no debe sorprender a nadie. Quién no recuerda una hermosa noche de martes, durante el indecible otoño? Quién no recuerda haber disfrutado momentos sagrados en la puerta del cielo junto al ser amado? Quién no recuerda el temblor en las piernas, mientras ve impresos en una hoja los sentimientos que tanto anhelaba? Quién no recuerda la vuelta a casa tras la dicha más maravillosa del mundo, viendo una y otra vez la sonrisa más brillante de la Tierra? Quién no recuerda la sangre que corrió bajo los derruidos puentes? Quién no recuerda a los babosos espectros que residen de a cientos en los polvorientos colegios? Quién no recuerda la infernal música que sentenció para siempre la felicidad? Al fin y al cabo, ya nada importa, porque a todos nos llega la muerte, salvadora, redentora, muerte que el valiente CB disfruta a partir de ese momento.

En este solemne e inmundo post, tenemos el agrado de presentar al tercer hijo de Zenki, que lleva por nombre Roberto Fantini, y cuenta sus vivencias a continuación, en su debut absoluto como miembro de la fraternidad de la desolación. He aquí el gran acontecimiento que se estaba gestando en las sombras de lo ominoso, tras la muralla de la locura, donde la nada es todo, y el todo no es más que nada. El que quiera oír, que oiga. Y el que quiera leer, que muera.

U2 & Muse – Review Eventos

Es muy curioso. Seguro no seré el único que en algún momento le dijo a su viejo “que música pedorra que escuchas”. Tampoco seré el único al que se le pegó una de esas canciones que tanto uno “detestó”, a tal punto de descargarla o conseguirla y escucharla, en el mas absoluto secreto obviamente. Este sería un episodio común en mi vida, pero no lo fue tanto como esa vez que mi viejo me llevaba en el auto. No me acuerdo cuando fue, solamente se que prendió el estereo y sacó un cd (superpirata), lo metió y apretó “plei”. Yo miraba por la ventana, fingiendo desinterés seguramente, cuando empezaron a sonar los primeros segundos de “Pride (In the name of love)”, primer tema de The Best of U2. Continué haciéndome el boludo ese día (me sale taaaan bien), pero algo había cambiado, y mi raja ya no sería la misma desde aquel entonces…
Horas, días, meses…como 6 años pasaron. Maduré, me creció la barba y logré aceptar que mi viejo, muy de vez en cuando, escucha buena música (jé). El punto es que no podía creer que U2 fuera a venir y que yo ya tenía mis entradas en la mano a seis meses del recital (habiendo por poco saturado la pagina de Mierdatek para comprarlas, algo no muy difícil de lograr). No solo eso: venía Muse! Tal vez no entiendan esta emoción porque yo todavía no dije que, exceptuando el recital de Pedrito Gabriel, nunca fui a ningún evento tan enorme como el que se avecinaba. El punto es que 2 (dos) de mis grandes bandas favoritas estaban a unos meses de pisar suelo argentino (aruzenchin-jin) y yo iba a estar ahí.

De la nada se hizo 30 de Marzo de 2011 (en el medio me pasaron muchas cosas que poco vienen al caso y serán motivo de otros escritos desagradables y subliminales…o no). La cosa es que mi preocupación ese día iba en aumento ya que, debido a la tardanza de mi viejo en venir a buscarme para ir hasta el Estadio Unico de La Plata, pensé que iba a ver el recital desde la puerta. Pero nuevamente este señor se las arregló para llegar puntual. Estacionar fue una odisea solo comparable “a pasar The Parrish en experto mientras una oleada de zombies te implora que les vendas una estampita de San Expedito” (paralelismo para entendidos…Carudo no Hanbaiin). Le terminamos pagando $50 a un vivo bárbaro que aprovecho la movida de gente ignorante (como mi viejo y yo) y nos dejó estacionar en el medio del patio de su casa al grito de “y a la vuelta vendemo’ paty y choripane’ baratito”.
La fila fue tremebunda. Una manifestación del gordo Castells hubiera estado mas organizada. Sobre las 17 hs las puertas se abrieron y empezamos a caminar hacia la entrada, a pasos imperceptibles para el ojo humano. Vale aclarar que había una única fila y una única entrada para cada sector del estadio (lo cual solo puede ser obra de un ser tan idóneo como manco). En dicha cruzada se sucedieron algunos incidentes. No hubo gente empujando (algo a remarcar, pero distaban horas para que pasaran cosas aun peores), aunque no se puede dejar de lado a determinado tipo de seres que nunca faltan en las inmediaciones de los recitales, a saber:

- Vendedores: desde “calcomanías exclusivas” hasta “vello púbico de Bono”, estos individuos son capaces de vender hasta sus órganos con tal de conseguir una moneda (y como decía Bagliettoru-san: “quién la rebusca la tiene”, vendieron a mas no poder). Vale aclarar que lo único que compré fue un chegusan rancio a la salida.
- Greenfreaks: hippies haciéndote firmar una planilla para luchar contra la calvicie de The Edge (o algún desastre natural semejante). Creo que no pudieron tolerar mi cara de muerto y se fueron.
- Pro-aids: esta especie no podía faltar. Te regalan un preservativo de nula calidad, promoviendo el contagio de enfermedades venéreas que todos (exceptuando yo) terminarían inflando y lanzando al aire en algún momento del recital cual coro Kennedy.

En fin, continuando con el relato, logré sortear todos los “obstáculos” e ingresé al estadio. Pero pronto moriría atónito al ver el escenario. Esa famosa “garra” de 59 metros de altura estaba ante mi…y acá es donde esta reseña se vuelve inútil, porque por mas que leí y vi millones de fotos de otros show de la gira, se me quemaron los calzones (literalmente). Debajo de semejante estructura estaba el escenario, de tamaño ínfimo comparado a todo lo demás. Alrededor del mismo ya habían unas 2000 personas que venían haciendo fila desde el Domingo a la mañana, y cercándolos y separándolos de nosotros, los mortales, se erigía un anillo con dos pasarelas móviles en los laterales. Increíblemente, afuera del estaba vació, no había n-a-d-i-e, cosa que aproveché (e incluso me di el gusto de sentarme en el suelo lo mas campante). Igual mi tranquilidad no duraría mucho, ya que al cabo de 10 minutos el campo se llenó completamente. De fondo, además de las horrendas voces de un grupo de mineros chilenos que tenia al lado mío, había música clásica. Acá voy a hacer una mención especial al tremendo hijo de puta del “sonidista” que me tuvo a mi y al resto del público desde las 17 hs escuchando una selección de los mejores éxitos de Amadeus 103.7. Por suerte el calvario terminó a las 19:40, cuando se apagaron las luces y las letras M-U-S-E empezaron a rodar por una pantalla circular de proporciones CI-CLÓ-PEAS que estaba a 30 metros sobre mi cabeza. Había llegado la hora de sufrir aplastado….o eso creí…

Mathew Bellamy and friends subieron al escenario siendo bendecidos por 45000 personas (el resto llegaría mas tarde) que tenía las bolas infladas de Mozart y compañía. Hay que aclarar que un 35 % del público había ido a ver exclusivamente a Muse, un porcentaje que sería interesante si no fuera que por cada uno de esos había 40 fanáticos de Bono que te miraban como si fueras un pelotudo por corear los temas de la banda soporte. “uateba”, lo poco que voy a decir sobre su presentación es que, de 8 temas, solo 2 eran del último álbum (por suerte), así que pude presenciar clásicos como Hysteria, Starlight y Plug In Baby. Me quedé con ganas de que tocaran Feeling Good, pero no se comparaba con las ganas que tenia de tirar una molo al piso. El público estaba muerto y yo temía lo peor.

Cuando se bajaron del escenario y se encendieron las luces nuevamente, Bethoven nos inundó con su Sonata Claro de Luna, a lo que le seguiría Vivaldi y una sarta de putedas del público (de las que Yayo estaría orgulloso) . A todo esto, en el escenario los miembros del staff (Time for Fun no ShaIN) empezaron a probar los instrumentos mientras en la pantalla se mostraba un reloj cuyas agujas marcaban las 20 hs (cuando en realidad ya eran casi las 21) y avanzaban mas lentas de lo normal. De repente el segundero se volvió loco y en media hora, cuando terminaron las pruebas de sonido, el reloj marcó las 12 y…se desmoronó. Empezó a sonar David Bowie mientras todo se destruía en cámara lenta. Instantáneamente el reloj fue reemplazado por imágenes en vivo de los irlandeses subiendo al escenario. Las luces se apagan…

“Even better than the real thing”, lisa y llanamente una canción mas que no me pareció de lo mejor para abrir el show, pero así lo decidieron Bono y The Edge (los otros miembros no existen, son de plástico). A esto le siguió el clásico I will Follow (deberían abrir con esta, la concha de sus madres) y dos canciones de su último trabajo. Para este entonces los muertos revivieron y yo ya estaba a punto de morir de pena cual Cankie. Después de 8 temas finalmente Bono presentó a la banda: “el Pipita de U2 en el bajo (ni el nombre dijo, para su suerte), el Pupi Zanetti “The Edge” y…no estoy seguro, pero si pudiera sería “Carlitos Apache”. La gente enloqueció, entregando el orto por Bono, a cambio de un vertiginoso despliegue de sonido, luces y efectos que no era de este mundo. Un gran punto de la noche fue cuando City of Blinding Lights empezó a sonar y la pantalla empezó a mutar hasta transformarse en una especie de cono de luces enorme. No faltó tampoco el “unos, do’, treu, CATORSA!” de Vertigo (que el Dr. Hausch parece incapaz de comprender) o la famosísima intro de Sunday Bloody Sunday. Después de 18 canciones tanto nuevas (solo un par) como grandes clásicos, dejaron los efectos de lado y Bono agarró la guitarra para tocar One (Cank) y Where the sciolis have no arms….(digo, Where the streets have no name). With or without you hizo que quien escribe la presente reseña derramara lagrimas de Tank (y esto se potenciaría cuando Bono hiciera mención a “Gustavou Cerotti”). “Agarren sus celulares y hagamos desaparecer esta nave espacial” dijo Paul David Hewson (nombre real de Bono…según Wikipedia). Y así se despidió U2, al ritmo de Moment of Surrender. Ya volverían el fin de semana para luego si, irse por un tiempo…todos excepto Bono. Fuentes no confiables y para nada certeras afirman que se lo vio una semana después en Palermo, caminando de la mano con Ricarudo Foruto mientras este le daba de comer en la boca un huevo Jack (“mmm chocolateu arshentino” he said). Obviamente queremos creer que se trata de otra maniobra de negociación para que Foruto done su fortuna a una causa común, como podría ser la erradicación de la Pediculosis en Camerún.
También puedo cerrar esto como se debe, diciendo que la banda dio un gran show de apertura, y que si bien hubo algun que otro punto flojo, dejaron mas que conforme a este recién nacido hijo de zenki.

- (O) Namae wa nan desu KA
- Roberto Fantini desu….GEKO GEKO.

Written by Roberto Fantini. Posted by Carlos Guzman. Intro by Cesar de la Luz
Dedicated to Mackie ‘The Entity’ Bongiovanni

miércoles, 30 de marzo de 2011

Angeles de Cartón

Sin embargo, nadie podía estar preparado para presenciar lo que ocurrió […]
violentamente, en el lapso de un minuto, o menos, todo su cuerpo se encogió, se deshizo,
se corrompió entre mis manos. Sobre la cama, ante todos los presentes, no quedó sino una masa líquida putrefacta, repugnante, detestable.
The Facts in the Case of M. Valdemar [Edgar Allan Poe]

Escritor no es aquel que escribe lo que quiere sino lo que sus demonios quieren.
Mario Vargas Llosa

Sucker Punch - Review Movies

Se dice que los ángeles de cartón no son otra cosa que degeneraciones de lo bello; seres que, en algún momento, fueron inspiración de las creaciones más extraordinarias; seres que quitaban el aliento y sembraban tanto la perplejidad como la admiración en la humanidad toda; que otorgaban la eterna felicidad a aquellos que a sus pies se rendían, al rescate de todo hombre hundido en abismos etéreos y descomunales. Seres que extinguían toda pena, todo dolor, aún en las circunstancias más ominosas. Pero que, como todo lo que existe, acaban siendo corrompidos por los valores de este mundo fétido y desolador. No pierden su aura, su maligna hermosura. En lo absoluto. Sin embargo se convierten en la personificación divina del caos reptante e inescrutable, en demonios que sobrevuelan y se posan sobre los rincones del alma y el corazón donde los humanos no pueden defenderse.

De creer en conceptos tan ambiguos y destartalados como ‘felicidad’, ‘hermosura’, ‘caos’ o ‘corazón’ (especialmente el primero y el último de ellos), podríamos aceptar la audaz y diametralmente inhóspita teoría de los ‘ángeles de cartón’. No obstante, el único patrimonio con el que contamos en esta inefable hermandad es la incredulidad ante casi todo lo concebido por una mente terrestre, de manera que semejantes supuestos se van, directamente, a la puta madre que los parió.

Toda esta explicación tiene como objetivo, distraer al posible lector y evitarle una sucesión sin precedentes de insultos contra todo y contra todos. Es así, que resulta extremadamente complicado, hasta para una de las tres mentes más podridas de la historia, ser imparcial con este despropósito llamado Sucker Punch y su estridente desvarío sobre lo onírico, lo demencial y lo explosivo, cóctel que con el que Zack Snyder se emborrachó de idiotez. A priori, reconozco dos cosas. Primero, que es un poco tarde; ha pasado casi una semana desde su premiere (un compromiso de vital importancia para LHDZ que será dado a conocer dentro de poco – cuando la encomienda lo permita – tuvo la prioridad). Segundo, que a nadie le va a importar mi opinión, englobada dentro del odio hacia el mundo, dónde todo se vapulea sin piedad.

Seguramente esta película, estrenada en nuestro país en una fecha más que simbólica para todo el pueblo árabe (24-3), generará amplias divisiones entre los espectadores. Estarán los que la amen, colocándola en un pedestal por su ‘innovador’ desarrollo, sus escenas repletas de destrucción y energía juvenil, y sus protagonistas femeninas ardientemente peligrosas. Otros, a quienes me suscribo de momento, pensaran que es una parrilla inmensa, de esas que Obamalandia suele elevar como obras maestras, siendo en realidad más aburrida que un libro de Huxley, más densa que el diario Ámbito Financiero, y más fantasiosa que Misión Imposible.

Antes de ir al cine, uno le veía cierto atractivo a Sucker Punch, atractivo alimentado más que nada por una excelsa promoción y los buenos antecedentes de su director y escritor. Pero allí se queda. No alcanza a cubrir con las expectativas por una sencilla razón: la historia es una mierda. El guión es bastante estereotipado y, se tropieza con sus propios cimientos al explorar las fronteras de la mente de forma impía. Hay aspectos destacados, pero nada tienen que ver con la mano de los creadores o de los actores.

Los hechos son bastante simples, lo que no quiere decir que tengan sentido alguno. Nuestra protagonista, conocida luego como BabyDoll, sufre la perdida de su madre, por motivos que solo el guionista conoce (asumimos que murió de pena, como el ente) y es acusada luego del asesinato de su hermana menor. Aparentemente inocente (nadie lo es en esta Tierra), es recluida en la alegre Lennox House, un loquero especializado en casos de jovencitas de excelente forma. De allí se desprende su relación, tanto en la absurda realidad como en el sensato mundo onírico, con el resto de las chicas, y el posterior e inconcebible plan para escapar de la locura y de las fauces de un doctor macabro y súper pajero. Un baile, un viaje a lo profundo de la imaginación. Un viaje, un enfrentamiento encarnizado por la supervivencia. Un enfrentamiento, miles de explosiones. Miles de explosiones, cientos de horas de efectos frente a una computadora. El resto corre por cuenta de quien haga o haya hecho oídos sordos a mi recomendación de no verla (no lo hice? bueno, ahora lo hago: NO LA VEAN!!). A ciencia cierta, lo más llamativo de la película es que, es extrañamente aburrida. No recuerdo si dura dos horas o cinco, pero por ahí parece naufragar. Si, naufragar. Con excepción de las escenas de acción pura, donde lo único que se ve es un buen despliegue de las actrices, el desastre es inevitable. Uno no ve la hora de que se termine.

Justamente es el apartado actoral en el que me quiero detener. Si bien uno está acostumbrado a ver el homo-erotismo muscular y la descabellada acción sin sentido de Arnold-kun (ídolo de Hyde) o Stallone, es un aspecto positivo que Sucker Punch, muestre como chicas ‘lindas’ les parten el ojete a ejércitos de soldados nazis, orcos, robots o lo que sea que se les cruza. En cuanto al reparto, es bastante heterogéneo si uno lo piensa bien, teniendo puntos altos y otros escandalosamente bajos. Emily Browning, sobredimensionada solamente por su trajecito de mierda, le pone el cuerpo a la protagonista, BabyDoll. Floja tu tarea piba. Mejor dedicate a cantar que lo haces un poquiiiito mejor. Sweet Pea, algo así como la líder sin liderazgo del grupito, corre por cuenta de Abby Cornish, que hace un buen trabajo, demostrando que quizás al Bad Company podría jugar (pero solo de asalto). La actuación de Vanessa Hudgens como Blondie (gran ironía el nombre no?) produce arcadas. A Jamie Chung (Amber) no se la ve practicamente. Jena Malone, tan versátil como siempre, lleva las de ganar gracias a su frívola y destacada interpretación de Rocket, que parece un pibe en ocasiones y una encantadora hermana en otros. También zafan de la paliza Carla Gugino (Madame Gorski) y Scott Glenn (Wiseman). Este último se come todo, en especial los postres que dejó el Ogro Fabbiani después del partido All Boys-Estudiantes.

Nuestro departamento de prensa, constituido por la módica cantidad de 1 (una) persona, trató de contactarse telefónicamente con los representantes de las féminas protagonistas (tras una importante erogación de fondos). Dos de ellos nos atendieron, y uno accedió a pasar la llamada a su representada. Vanessa Hudgens dialogó con LHDZ y se mostró (inocentemente) agradecida por las alabanzas vertidas durante la comunicación previa. Recordó la despiadada pero justificadísima crítica a Zack Efron con mucho humor, y tuvo la amabilidad de tirar una frase, que aún resuena en nuestras ‘oficinas’. Dijo, palabras más, palabras menos: “en retrospectiva, me doy cuenta que High School Musical no fue tan garcha… es cierto que trabajar ahí fue una perdida de aliento y de tiempo, y encima no me pagaron nada: solo el pancho, la Coca y los viáticos… Disney y la concha de tu madre… pero lo de Zack Snyder y su Sucker Punch excede la visión incluso del más alcohólico adolescente… es impresentable… la historia es una poronga… encima esa puta de Emily (Browning) lo único que se sabía era ese bailecito choto que hace, con su cosplay de mierda buscando ganarse al pelotudo del director para aparecer veinticinco segundos más en la película… los odio, y te juro que si me llego a cruzar a cualquiera de los dos en algún estudio de grabación de nuevo, los re cago a trompadas…igual, aguante Sucker Punch!”. La sexualmente implosiva ‘Blondie’ fue tan clara como una lluvia de molos.

Conclusiones.
Lo mejor: la banda sonora es sencillamente espectacular, de principio a fin, sobre todo los orgásmicos Army Of Me - cortesía de la genial Björk - y el inefable Sweet Dreams (Are Made Of This) que interpreta bastante bien Emily Browning. La música por desgracia, no hace a la totalidad del film, pero le da un vuelo ciertamente épico de a ratos. Otro punto destacable son las múltiples escenas ‘slow motion’, donde los balazos, las explosiones y el eterno fuego de la destrucción de los mundos alternativos alcanzan un nivel por encima de la media.
Lo peor: lo que no es música, es decir, casi todo. En el tope de la lista está el avasallante guión, súper volado, que hizo de la historia una ensalada de lechuga con pedacitos de sandía y puré de tomate. También esta reseña es repugnante...
Lo curioso: por alguna razón, que no intentaré explicar ya que es un tópico ajeno a esta crítica, cuando los créditos finales estallaron en la pantalla y las luces comenzaron a encenderse, no se escuchó ni un solo aplauso. Ni uno. Nada. Pero si se vieron caras largas, tan despreciables como impagables.

Es de preocupar la furia inconmensurable de la ‘crisis de la mediana edad’ que embiste al pobre Snyder. Su carrera era relativamente exitosa, pero perdió el camino; entró en una decadencia celestial, mezclando garrafas con bidones sin estar preparado para hacerlo, intentando mezclar un revolucionario relato con tiros y más tiros. Para lograr el éxito, es innecesaria la complejidad?Acaso Commando tenía historia? Acaso Cobra la tenía? O Duro de Matar? NO. Pobre Snyder. Ayer nos deleitó con una carnicería de zombies y siniestras escenas ‘cómicas’ en ‘Dawn Of The Dead’, con guerras sin cuartel en ‘300’, y con héroes del viejo nuevo mundo en ‘Watchmen’. Acá qué ofrece? Nada. Qué logra? 0.99 Zenko de puntaje. Con seguridad, un ángel de cartón se posó sobre este desgraciado hombre.

NNNNNNNNNN X NNNNNNNNN X!!

Written and Posted by Cesar de la Luz
Dedicated to Nai Brito and Marcos Sprecacenere

jueves, 3 de marzo de 2011

La Garrafa de Tank

En cuanto entró en el apartamento en penumbra supo que era hombre muerto.
Jeff Deaver [Garden Of Beasts]

A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd.
Alphonse de Lamartine

Muchos creen que la matemática es una ciencia exacta, pero realidad es una ciencia blanda.
Tan blanda como la gelatina.
Carlos Guzmán

La nueva casa de los muertos - Offtopic

Marzo es sinónimo de mierda. Está lleno de desgracias; tanto, que dan ganas de comerse una mortadela de 10 pesos el kilo, y dejar que la muerte toque la puerta de nuestra penosa y deglutida alma. Ahora bien, alguna desprevenida e inocente palomita se preguntará, cuáles son esas desgracias. Veamos. Cuando uno es infante (incluso adolescente) detesta dicho mes porque es el límite, la muralla que separa el fin de las vacaciones (la joda) del comienzo de las clases (la tortura). Con el correr de los años, además de tener ciertos síntomas de senilidad (adobados y aboados con un inexplicable e irrefrenable deseo de ver arder al mundo), se suele odiar a Marzo simplemente por el mero hecho de odiar algo. También están los boludos que lo aborrecen simplemente por ser el pasaje del verano al maldito otoño, pero estos nabos tienen tanta relevancia como el presidente de Boca. Ojo, que sea imposible circular por la ciudad basurera que tenemos, con subtes y colectivos atestados, tráfico invencible y gente pelotuda que camina como el orto, es una realidad bastante ominosa que no puede ser pasada por alto. Es así que, al arrancar las hojas de Enero y Febrero de los calendarios, ya se sabe que lo peor ha llegado. Además de la mortadela, existen otras alternativas, tan obvias como impracticables: se puede abandonar el colegio (gran opción), o comprarse un perro (gran error), o emigrar hacia algún otro país (gran opción), o incluso comprarse un Motorola (gran error).

Para Carlos Guzman y Cesar de la Luz, autores intelectuales y materiales del blog de Los Hijos de Zenki y de la presente reseña, Marzo es mucho más que una reverendísima cagada: es infierno, es terror, es desolación, es profecía sin desviar, es Alien… en fin, es la materialización de la perdición. En consecuencia, y a sabiendas que nuestra existencia no sería la misma, decidimos construir una maquina del tiempo que nos permitiese adelantarnos a los hechos y desembarcar directamente en abril, que es una porquería, pero lo es menos que el tercer mes del año. Claro que nuestro monumental proyecto tuvo que ser abortado doce segundos después de ser estipulado; olvidamos el limitado presupuesto y los nulos conocimientos que tenemos sobre dicha temática experimental.

Sin alternativas, llegamos a una conclusión tan certera como tragicómica y trigonométrica: “si vamos a caer en el averno, por lo menos nos llevamos a unos cuantos”. Y así fue que decidimos, tras dos años de vida, diseñar el puto logo de LHDZ, con el mero objeto de hacer bailar sobre miles de helicópteros llenos de C4 a todos los que habitan este inmundo planeta. De paso, como respuesta a esos que nunca pidieron nada, cambiamos toda la apariencia del blog. El resultado fue devastador: a la población mundial se le frunció la nalga derecha.

La elaboración del logo comenzó con una premisa nacida de la mente putrefacta de CDLL durante un viaje en la línea 100 tras una entrevista de trabajo que no merece ser ni siquiera citada. La idea era una garrafa blanca con un helicóptero (‘chopa’ de ahora en más) cayendo del inconmensurable cielo azul, y las iniciales de Los Hijos de Zenki por algún lugar. De manera que había que buscar la imagen de una garrafa con buena definición. A partir de ahí, la sapiencia de CG a la hora de utilizar el Fotoyop marcó la diferencia entre la vida y la muerte, entre un logo del montón y uno digno de formar parte de la historia grande de nuestro queridísimo país.


PASO A PASO DEL LOGO


(NOTA: hacer caso omiso al nombre del logo :P). La influencia de Tank y el aprecio por él, fueron determinantes para eliminar al chopa y al tipito con el lanzacohetes del interior de la garrafa; sólo uno podía estar allí, solo uno podía y puede compartir la gloria eterna con LHDZ.

En cuanto al blog, la ‘plantilla’ cortesía del Artisteer2 debía de volar para siempre; fue un sueño que finalmente termino por estrellarse contra una pared de (dos) zombies. Para colmo de males, no pudimos en su momento, agregarle un banner (ni el anterior, que tenía cierto encanto, con Kouji, Nobuo y Ricardo, ni uno nuevo, aún no concebido). Se cambió entonces, dicha ‘plantilla’ pedorra por una de Blogger, tan negra como la nieve o como el amanecer en el olímpico inframundo. A partir de ahí, todo dejo de ser como era, para pasar a ser lo que dejo de ser.


EL BLOG, DE MARZO A MARZO


Para el banner, buscamos todo lo que nos representara como seres carentes de vida, como bichos infames llenos de odio hacia la humanidad y sus creaciones. Los descartados para el logo, debían de tener su lugar, así también como: el justiciero de color violeta, humanoide multipropósito, el Eiva 01 (aquel que traerá paz al mundo, destruyéndolo); Roberto (el gnomo eléctrico del L4D2; Pepe (el mejor jugador del Real Madrid); Robocop (ese que atraviesa las paredes en medio de una clase de análisis matemático); la auténtica Belldandy y su antiguo y desvencijado clon (una, protagonista de Aa! Megamisama, la otra, protagonista de varias docenas de empanadas). El fuego eterno de fondo, producto de millones de molos y bidones - que usted no puede observar – intenta completar un cuadro (o rectángulo) fuera de toda causa, motivo, razón y circunstancia. La frutilla del postre fue la encargada de desatar la locura, cuando Arnold-kun (ídolo de Hyde El Puto) se posó en el centro del banner, cambiando para siempre la historia de Internet, y de este humilde e inhumano blog.

A LA WEA TU TANK!

Freaked, Designed, Written and Posted by Carlos Guzman and Cesar de la Luz

martes, 25 de enero de 2011

Vida y muerte después del innombrable


A la siguiente noche, los demonios bailaron sobre los tejados de Arkham, y una locura
desenfrenada aulló en el viento. Por la enfebrecida ciudad flotó libre una maldición,
de la que algunos afirmaban era más grande que la peste, y otros que era el mismísimo espíritu encarnado del mal. Un abominable ser ingresó en ocho casas desparramando la muerte roja a su paso… abandonando el mudo y sádico engendro un total de diecisiete cadáveres, para luego huir.
H.P. Lovecraft [Herbert West: Reanimator]


Stream Deluxe – Review Eventos

Todas las ciencias y científicos (con excepción de Herbert West) fracasaron, fenecieron, cuando se propusieron abordar el tema de la resurrección. Millones y millones de dólares se han despilfarrado en estudios absolutamente inservibles, que solo sembraron el terror en quienes no lograron ese resultado tan deseado: devolver la vida a eso que ya no forma parte del mundo. El punto es que no me refiero solo a esa muerte más bien material, proceso donde el hombre deja de respirar, su corazón deja de latir y su cerebro, de funcionar. También hago alusión a esa muerte que es mucho más horrenda: cuando el alma ya no nos pertenece, cuando se escapa, espantada por algún hecho inenarrable. Típica situación: suponga que se cruza con el peor de los seres - ese que transforma el agua en vino y en agua nuevamente - al pie de una escalera gris, en el medio de una noche que debería ser de pura diversión. El sufrimiento y la locura pueden alcanzar niveles estrambóticos, haciendo que el alma se pudra. La ciencia no va a ayudarlo, lo va a dejar completamente desamparado. Detener un tren con las manos se convierte, entonces, en la mejor y más obvia de las opciones

Pero hay algunos que nunca te abandonan. Hay quienes están ahí en las buenas, muy buenas, pero también (y especialmente) en las malas o muy malas. Se ríen con vos cuando tu vida es muerte, y te levantan cuando estas en el piso siendo masacrado por una güits (de esas que Impa escucha a cada rato). Esas personas nunca te defraudan, y te abren las puertas del inframundo lleno de vida, para que puedas caminar sobre la alfombra sanguinolenta que lleva directo a la gloria. Por supuesto no estoy hablando de la puta ciencia. Tampoco me refiero a los amigos. Muchos menos a Rexona. Estoy hablando de Los Parraleños; esos que reviven a los muertos.

Ellos rescataron al público de un autentico y aberrante papelón, y lo llevaron al tan ansiado mundo repleto de pacífica y redentora muerte. Le salvaron las papas a unos cuantos e hicieron olvidar más de tres horas de bodrio sideral. Y sobre todo, socorrieron a ese que estaba llorando, a la par del dantesco Tank. Lo anterior solo puede ser explicado (no necesariamente entendido) a través de una clásica reseña bichificante. Aclarar, dicho sea de paso, que el tiempo no ha pasado en vano, y tal vez mis habilidades a la hora de escribir hayan sido afectadas por los acontecimientos y decepciones recientes, ya sea para bien o para mal…

Después de docenas de eventos animeros (nocturnos y diurnos) en el Centro Cultural Buen Ayre, Jigoku Argentina dijo ‘basta’ (así como nosotros decíamos ‘este lugar ya me tiene las pelotas por el suelo y la puta madre que los parió a todos, no vengo más’) y decidió moverse hacia el norte de la ciudad, al gregoriano y asqueroso barrio de Palermo, para la primera convención importante del presente año: Stream Deluxe. El lugar en cuestión era Groove, antro bolichesco conocido anteriormente como ‘Metropolis’ (cuna de la música de mierda). La expectativa era minúscula, la incertidumbre ante un lugar completamente nuevo para el fandom, inconmensurable. Minutos antes de las once de la noche (horario de apertura) ya estábamos en la fila, esperando para ingresar. Y la organización, ahí, ya comenzó a flaquear. Las puertas recién se abrieron doce menos veinte, propiciando espectáculos denigrantes de una sarta de pelotudos/as que no hacían más que justificar a esos que después en la calle dicen ‘ahí va un rarito’. El boliche zafaba, más que nada por el tremendo escenario que auguraba shows de calidad, tocase la banda que tocase (¿?) y por la gran cantidad de barras, cosa imposible de comprender, sobre todo teniendo en cuenta la exigua oferta de bebidas y la nula demanda. Supuestamente había un par de pantallas gigantes pero brillaron por su ausencia, así como brillaba la flameante luna en medio de la mortecina noche porteña.

El comienzo fue detestable gracias a más una hora de música electrónica. Es decir, no está mal que pasen ese tipo de basura… en una fiesta de egresados o cosa parecida… pero en un evento animero… más valía abrir con algo distinto, tipo folklore o música celta. Resultado: cinco minutos adentro y prácticamente te invitaban a retirarte con toda cortesía. Ni siquiera el ‘alcohol con vodka’ que vendían era aliciente en el medio de semejante bodrio (nunca nadie, en la historia de la humanidad, pudo imaginar que le pusieran ese nombre tan trucho a una bebida). Las cosas mejoraron cuando empezaron a verse en las ‘pequeñas’ pantallas openings y endings de anime, que oscilaban entre el más estupendo clasicismo (Slayers, Captain Tsubasa, Evangelion), pasando por misilazos como Blurry Eyes (DNA2) y Haruka Kanata (Naruto), hasta llegar a un presente más ominoso (K-On! o Dragon Ball Kai). Cánticos y habitual pogo para acompañar el único momento que diferenciaba a Stream de una fiesta de egresados.

Entonces el abismo se abrió entre el público y el escenario, para dar la bienvenida a uno de los peores intentos de banda que jamás hayan pisado suelo argentino. Su nombre, incomprensible y demencial, era: D’s Air… o sea, eso… no se si me explico bien… una mierda. Al que se le ocurrió eso, indudablemente debe estar pudriéndose en una fastuosa tumba del cementerio de la Chacarita, enterrado bajo una millonada de bidones y garrafas, que hacen explosión cada vez que alguien nombra a la banda. Solo realizaban covers, con un repertorio tan diversificado como desolador, con un líder que más de un lector asiduo (y trastornado) de este blog recordará de otros eventos de Jigoku. El tema fue que no subió a cantar de primera (le había ‘venido’ entonces se retrasó – cuac - un poco), y en su lugar dejó a Edward Cullen, también muy conocido animador. El muchacho es medio copado pero canta como el reverendo ojete y tiene movimientos lentos, solo comparables con los que solía tener el rey de la galaxia y gitano de gitanos, Sandro of America. Y la banda no se quedaba atrás: pifiaban todas las notas que podían e incluso más… disfrutaban aturdir al público con su bazofia. Muy, muy triste, sinceramente.

El evento había caído en una fosa, cuya lápida tenía una clarísima inscripción ‘Stream, porquería centenaria’. El bloque de metal por fin tuvo un tema de Maiden, algo pedido desde tiempos inmemoriales por su servidor, que veía como pasaban y pasaban las canciones, pero nunca sonaba algo de la indecible Dama de Hierro. Y ahí comenzó a acechar el Alien. Ese que no puede desaparecer aún y siempre espera agazapado, para embestir con su baba intergaláctica. La tristeza volvía a dominar el alma fétida de un ser que murió hace rato. Mientras tanto, siete cavernosos kumbieros-samurai se preparaban sobre el escenario de Groove. Pero entonces la cordura se perdió, al aparecer ese innombrable ser que fue, es y será odiado, por los siglos de los siglos. Cayendo de los techos, podía observarse una horda infinita de zombies, listos para asistir al Alien en su empresa más macabra.

Como solo un par de personas en el mundo pueden tener un nivel de desquiciamiento tan inmenso para entender el párrafo anterior, sigo relatando lo que el evento deparaba.

A las 2.50 del sábado 22 de enero del año 2011, comenzó a sonar la obra maestra del genio Ennio Morricone y tema principal de la película “Per qualche dollaro in più”. Era el preludio de la salvación. Los Parraleños, ataviados ridícula y magistralmente como siempre, ya estaban haciendo historia grande. No existe palabra, ni siquiera en el argot del dios Lovecraft, que pueda describir lo que fue el show; tal vez ‘ominosamentehermoso’ sea algo cercano, no estoy seguro. Quién podría estarlo, después de esa hora, en la que los muertos se levantaron, y bailaron sobre el insondable océano de bidones. No faltó nada: el repertorio fue delirante; los coros, infinitos como el odio; los solos de guitarra, hipnotizantes e inmensos; el público caía rendido a los pies del danzarín líder y sus laderos del infierno. Los clásicos ‘Megadeth’, ‘Esta Noche’, ‘Mazinger’ y ‘Acedecé’ fueron complementados con una retahíla de explosiones tales como el bichificante Pegasus Fantasy (aún no se entiende como pudimos GRITAR el último ‘te abatate’, ya que no teníamos voz), ‘Blurry Eyes’, nuevamente (que desató las lágrimas de Tank – CG dixit) y los inolvidables ‘Gohan’ y ‘Ya no sos igual’, que cerraron el concierto. Al carisma de Met, se le sumó la guitarra inenarrable de Niko, que se tocó la vida o más, un Sly (teclado) que estuvo imparable, y Batata que rompió los timpanos de todos desde lo lejano de su batería. El público abajo, bailó, cantó, pogueó, rompió, pateó, jugó, saltó y brilló al ritmo de The Parraleins, esos que el puto de Hyde dice no conocer, esos que no te abandonan y te salvan el alma haciendo llorar a Tank.

Después de semejante cosa, habían dos opciones: o quedarse a ver como el resto del evento era opacado por el reciente show, o bien emborracharse e ir a Plaza Italia a ponerse en bolas y quedar colgado de las rejas cual crucificado. Optamos por una intermedia, no sin cierta reticencia. Después de un concurso que prefiero no recordar, y tras los tequilas más berretas del universo salimos en busca de aire y tranquilidad. La caminata siguiente por Avenida Santa Fe tuvo cánticos, reproches, recuerdos, carcajadas, todo mientras varios timbres eran tocados. En Retiro llegó el golpe de gracia del Alien, que luego se escondió cobardemente, tras la pared que separa al bien del mal, al amor del odio, a la parcialidad total de la totalidad parcial.

El debate se centra, ahora, en algo que con seguridad se repetirá durante el resto del año: conviene soportar cuatro o más horas de un evento de mierda tan solo para disfrutar sesenta minutos de orgásmica bichificación? Francamente no lo sé. Soy partidario de aquellos que se rinden fácilmente, de esos que cuando están perdiendo la batalla, izan la bandera blanca; pienso que cuando no se puede ir en contra del absurdo (y auzurdo) destino, lo mejor es bajar lo brazos y retirarse. Por eso no lo se. Este es, lamentablemente, un mundo de ciencia, y no un mundo parraleño, donde la joda excede a cualquier innombrable hijo de mil puta. El puntaje del evento es 0 zenkos. El puntaje de Los Parraleños es 80 zenkos.

CUANDO BAJAN LOS EGRESADOS?

Written and Posted by Cesar de la Luz
Dedicated to Catriel Balias, Agus Impagliazzo and Emi Aubet

jueves, 2 de diciembre de 2010

Entrevista a Catriel Balias: "Yo soy la pantalla"


«Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana de su inquieto sueño, se encontró
en la cama, convertido en un insecto gigante [...] ¿Qué me ha pasado?, pensó».
Franz Kafka [La Metamorfosis]

Las frutas son felices; las verduras son tristes.
Carlos Guzmán


Romper con las absurdas reglas inmemoriales de la ética y la moral de este mundo basurero, es tarea diaria de Los Hijos de Zenki. Respetarlas solo lleva al estancamiento emocional e intelectual. Por todo esto, hemos desarrollado un nivel de bichificación inusitado, aunque algunos no sepan exactamente de qué carajo estamos hablando cuando usamos esa palabra, que la Real Academia Española no quiere aceptar (absurdo, no?). Si alguien dice ‘no actives’, activamos. Si a alguno se le ocurre un ‘no cruces por ahí’, cruzamos por aquel lugar. Si te dicen ‘no jodas a la witch’, vamos y le damos un escopetazo en la nuca mientras le bailamos alumbrándola con la linterna. Así han funcionado, funcionan y funcionarán por siempre nuestros derruidos cerebros. Claro que las consecuencias no dejan de ser indeseables: odio celestial, letargo literario y locura galopante, entre otras, dominan nuestra existencia con incontable asiduidad.

Qué tiene que ver el anterior ‘párrafo’ con la presente reseña? Nada. Bueno, por eso mismo hablaba de ‘locura galopante’. El punto en cuestión es: ha pasado el tiempo, y si bien el blog tiene un nuevo y majestuoso diseño (del cual casi nadie está enterado, obviamente), abundan los silencios, predomina la paz y la tranquilidad, nadie se siente herido, todos duermen en la inconmensurable comodidad. Es así que buscamos algo para ‘sacudir el mercado’. Pensamos en alguna reseña sobre actualidad política; pero no le interesa a nadie, y siempre pasa algo que impide que dicho artículo vea la luz (algunos saben a qué me refiero). Pensamos en algo sobre la serie del momento; mas no le interesaría ni al perro muerto de Susana. Una nota? Puede ser, pero a quién? Últimamente no han venido artistas internacionales a Argentina, y viajar para realizar entrevistas como la de Hyde en Islandia se hace cuesta arriba con la situación ekonómica aktual. Entonces sólo se podía recurrir a una figura del medio local. La elección era tan simple como clara y chata: el hombre detrás del ente, la estrella de los sábados por la noche en Radio Tokyo3, el valiente caballero de ‘Descenso a la Caverna de los Dioses’.

Pero se prestaría a semejante escrutinio de parte nuestra? Su agente al principio se negó, luego pidió un oneroso pago de siete cifras en moneda extranjera, más tarde exigió un reloj de oro, a continuación se contentó con un vaso de coca-cola, oferta que tomamos al instante (bueno, en realidad después de revisar nuestros bolsillos). Por cuestiones lo suficientemente boludas como para ser comentadas, CG no pudo hacerse presente el día pactado para la nota, delegando en mí, no solo el pago por la entrevista, sino también las consecuencias que pesaban sobre nuestro indecible cuestionario. Nervioso y con media hora de anticipación, arribé al susodicho lugar: un bar desierto cuya lúgubre iluminación espantaba a cualquiera (que no fuese un bicho). Treinta minutos después, con una soporífera puntualidad, apareció un joven perfectamente afeitado, con una campera de cuero (no aboada), con pantalón negro de cuero (no aboado), con una remera de un color caído del espacio, y portando unos lentes (fake) que resaltaban su carisma infinito. Por cierto, nadie se dio cuenta que entró al bar. Tras una escueta presentación, lo llevé por terrenos inhóspitos, de los cuales nunca regresó.

LHDZ: Alguna vez leíste a Stamateas?

Catriel Balias: Si, es un genio. Me siento extasiado con su obra… Escribe cosas tan profundas, tan directas, tan relevantes, tan fantásticas, que da la sensación de conocerte de toda la vida, y que sus libros están apuntados solo para vos. Yo pude cambiar, y si yo pude, todos pueden.

LHDZ: Por alguna razón que desconozco me estas pelotudeando?

CBC: Obviamente. Stamateas es un viejo forro, senil, cara de culo, mentiroso, chorro, come mocos, ignorante, y encima se hizo famoso por un programa sobre un club de la ‘D’ (N. de la R.: se refiere al Club Atlas). Supongo que la gente no sabe del grandioso Leandro Oberto, leyenda esplendorosa de nuestro país, héroe de mil batallas y rey del universo Lazer. Él si tiene la posta. Supongo que vos pensás igual no?

LHDZ: Acá las preguntas las hago yo, salvo que quieras pagarme por una entrevista, en cuyo caso se puede convenir un precio interesante. En fin, en lineas generales estoy bastante de acuerdo con lo que decis, pero creo que Stamateas no tiene cara de culo. Ahora, arranquemos con las cosas que a tu vendaval de fanáticos le interesa. Cuándo te diste cuenta que eras un ‘dotado de la música’?

CBC: Una tarde, indeseable e indecible, me estaba duchando y, como estaba aburrido de relatar partidos imaginarios en los que Batistuta metía un gol sin cerrar los ojos pateando al bulto, empecé a tararear una canción de Ricardo Montaner. Cuando me di cuenta ya estaba entonando las estrofas de nuestro Himno Nacional Argentino (risas). Mi hermanita me cagó a puteadas – y eso que no tenia ni 10 años - simplemente porque no podía entrar al baño… que gente de mierda ésta… Mi vieja me escuchó y dijo “vos tenés que cantar… te vas a llenar de plata… pero cantá otro lado, no acá en la casa, pelotudo”. Ahí nomás lo hablé con varios amigos, y uno de ellos me presentó a Pepe, mi agente hasta el día de hoy. Es hincha pelotas pero yo lo quiero mucho.

LHDZ: Te digo que cedió bastante rápido cuando le dijimos que ni a palos te garpábamos en dólares, pero bueno… Y alguien te enseñó a tocar la guitarra?

CBC: Si, me enseñó Eri Claton. Era maestro en un prestigioso instituto de música de Macedonia, pero lo echaron por acosar a las alumnas que vestían pantalón. Un boludo… pero tocaba como los dioses (cuac). De él aprendí lo básico: cuántas cuerdas tiene una guitarra y cómo hacer para que no se te caiga cuando estas parado. Después se fue para Israel. Él era medio judío vistes… no lo entenderías. Nunca supe más nada de mi maestro, y tuve que aprender así nomás.

LHDZ: Aja, y hoy en día, de dónde sacas la inspiración para escribir esas… cosas que escribís?

CBC: De muchos lados: vivencias pasadas, noches de alcohol puro, la sección de ‘economía y finanzas’ del diario La Nación del domingo, y sobre todo del día a día con mis amigos y mi novia. Ellos son todo lo que tengo: mis fanáticos número uno. También se me ocurren cosas tremendas después de escuchar a mis bandas o artistas favoritos... y digo “la puta madre, suena igual pero diferente lo que estoy haciendo”.

LHDZ: Hablando de eso, a quiénes admiras musicalmente hablando?

CBC: Uf, un montón: Cerati, Drake Bell, Hyde, Calamaro, Cesar ‘Banana’ Pueyrredon, Hyde, Palito Ortega, Kurt Cobain, Bono, Hyde, Sandro Of America, el chabón de Pimpinela, Hyde, Mark Hamill, Alf y muchos más... Me olvido de alguno que otro, claro. Escucharlos me da energía suficiente para afrontar esta vida de mierda.

LHDZ: Bien dicho. Pero no solo de la música vive el hombre. Qué tal tu programa de radio? Has podido evolucionar algo desde que arrancaste con tu idea de ser también locutor? O seguís al nivel de limitados anales, como Casella y Rial?

CBC: Radio Deja-vú es una de mis máximas creaciones: es mi bebé. Entre los meses de junio y octubre, el éxito fue sin igual, todo era esplendor, dinero, fama, drogas, pobreza, caos, miseria, medicamentos, desprecio, alcohol, mujeres y más esplendor… Pero decidí retirarme momentáneamente; vi que el programa se estaba haciendo un poco repetitivo, y algunos no me lo decían… bueno, porque soy demasiado groso y me tenían miedo… Los de Tokyo3 no estaban de acuerdo: perdían muchísimos millones (?) cada noche de sábado que mi programa no salía al aire. El parate me vino bien porque ahora tengo muchísimas ideas para volver con todo en navidad. Estuve haciendo también algunas cosas por Ustream que nada tenían que ver con Radio Deja-vú, para joder, pero algunos no lo entendieron… no pudieron desligarlo y se enojaron. A pesar del berrinche, esas transmisiones también fueron un boom, gracias también a mi amigazo Sarto y a mi hermanita Selena (manda beso a una cámara imaginaria). Todo lo que toco lo convierto en oro, la puta madre. (N. de la R.: en ese momento, intentó servirse gaseosa en el vaso, pero falló, derramando más de la mitad afuera, ante la atenta mirada de la moza que no hizo más que indignarse por semejante descuido)

LHDZ: Creo que la radio estaba realmente buena después de las dos o tres de la mañana, antes era como cualquier otra. Ahora bien, muchos quieren saber, además de dónde garcha te cortás el pelo, por qué usas tanto Twitter… es una mierda infinita e infinitesimal, al mismo tiempo.

CBC: Ese tipo de preguntas no estaban permitidas, eso convinieron con mi agente no? Sos un desubicado, pero igual te contesto. Lo mío no es una adicción, es una obsesión totalmente descontrolada, que es muy distinto. Igual, soy más del palo de Guarp.net, ahí sí hay porno en HD. En cuanto al pelo, no te puedo decir dónde me corto porque soy muy egoísta (risas). Y aunque a ciertas personas les encantaría tener publicidad mediante ustedes, no lo voy a decir (de pronto, a lo lejos, muy a lo lejos, se pudo divisar a un ser inmenso, de proporciones inmaculadas, bailar sobre una alfombra de bidones y garrafas). Lo que sí puedo decir, es que queda en Mierda Peña.

LHDZ: Conozco… Pero bueno, tus misiones más difíciles siempre han involucrado a cierto personaje caleidoscópicamente inenarrable: un ente que no conoce de tiempo, ni de espacio, ni de recato, ni de nada, que no tiene piedad al actuar, que se cartea sin más (incluso algunos hacen la ‘vista gorda’), que te spoilea sagas enteras sin inmutarse, y que te dice las cosas con la mayor de las tranquilidades aún sabiendo que dejará un infinito incendio a su paso. Además, se dijeron muchas cosas, como que vos en realidad no existís, y sos una ilusión creada por dicha entidad; también que éste a su vez no existe y es una concepción tuya; incluso se habló de una conspiración para derrocar al presidente de una compañía muy prestigiosa… Queremos la verdad.

CBC: Lo cierto es que esos planes para hacernos del control de la empresa de gaseosas fueron ciertos. Todo estaba finiquitado, pero a último momento se filtró información y los putos del gobierno se enteraron, y como no quieren compartir nada, mandaron al ministro a bardear en un programa de Canal 7… bueno, pero eso qué carajo te importa a vos? En cuanto al ente, si, han llegado a decir que soy la pantalla, que mi misión es disfrazar la aberrante verdad… Igual ella sabe lo que pienso y siento.

LHDZ: Supongo. Eh, la última pregunta: le das a Hyde?

CBC: Vení acá hijo de mil puta (intenta levantarse desesperadamente para correrme, pero se percata de la mala impresión que causaría en la gente del bar, y recupera la compostura… y se da cuenta, después, que tiene que pagar la cuenta).

Algunas horas después, recibimos curiosas llamadas de un tipo de nombre Pepe. Al parecer había sido despedido con infamia por su anterior representado, un tal Catriel Balias, en reprimenda por una entrevista que había convenido. En dichas llamadas nos maldecía a niveles inorgásmicos y nos amenazaba de muerte hasta que su garganta se secaba. Esto se repitió apenas durante una docena de llamados, ya que desafortunadamente aquel hombre abandonó esta tierra: emigró a Israel, en busca de un legendario guitarrista, que seguramente al igual que él, estará ávido por volver a los primeros planos… y por tener primeros planos buenos cuando saca fotos en otro imponente instituto de música.

Durante la entrevista, por alguna extraña razón, olvidé preguntarle sobre su hit, dónde lo único que hace es repetir el nombre de cierto macabro hombre bicho que murió hace mucho tiempo, en un ominoso rincón capitalino. Habrá tiempo luego... Del valiente caballero solo sabemos que prepara su vuelta triunfal en navidad, donde la casa saldrá volando por la ventana enrejada, para volver a entrar por la puerta; que sigue componiendo y twitteando siempre que sus dedos se lo permiten; que continúa luchando contra los temblores de las cavernas, y que sigue en la búsqueda, imperiosa ya, de un agente que le haga ganar plata de una puta vez.

LA HORDA!! VAMO’ A LA ARMERÍA, DALE. SALTÁ QUE GLICHEAMOS!


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Dedicated to the loving memory of Leslie Nielsen (1926-2010)

jueves, 28 de octubre de 2010

Homenaje


La fidelidad es una virtud que caracteriza a los que están por ser traicionados.
Ambrose Bierce

Escoge una mujer de la cual puedas decir: hubiera podido escogerla más bella, pero no mejor.
Pitágoras de Sámos

El viaje de una leyenda - Offtopic

Hace poco más de cuatro meses nadie lo conocía, pero él ya estaba haciendo historia. Acaso sin proponérselo, y a base de ominosas predicciones, utilizó la puerta de acceso más grande que este mundo puede y podrá tener jamás, el fútbol, para ser más famoso que cualquier otro ser del reino animal, y convertirse en una auténtica leyenda moderna. Pesaba apenas 700 gramos, pero le han dedicado miles de horas en televisión, toneladas de hojas en diarios del planeta todo, e incontables artículos y comentarios en la red. Tenía menos de tres años de vida, y naciones a favor y en contra. Y dentro de esos países que lo odiaban, existían fanáticos de aquél octópodo visionario.

Hace un par de días se nos fue el pulpo de la leyenda; se nos fue el pulpo Paul. La escasa repercusión es evidente si tenemos en consideración los eventos del día de ayer, fecha en que el Censo Nacional arribó y un ex presidente nos abandonó. Y así como nuestros amigos del acuario Sea Life Centre de Oberhausen, Alemania erigirán un monumento a su sagrada memoria, el blog de LHDZ lo homenajeará con este post, de la única manera que sabemos hacerlo: haciendo mierda a todos los que lo merecen…

Cuando promediaba la fase de grupos del último Mundial de Fútbol, comenzó a hablarse de un pequeño pulpo que vaticinaba los resultados de la Selección Alemana. El método era simple: en un par de cajas de metacrilato (con las banderas de los países que se cruzaban), se colocaban mejillones. Paul, nombre dado al octópodo en honor a alguien que se suicidó en el acuario después de enterarse que el dulce de batata no vendría más en una lata redonda (nada que ver con un poema ni nada que se le parezca), se mandaba adentro y así anunciaba al ganador del encuentro. La efectividad fue tan total que, además de hacerse parcialmente total cuando la tasa de interés tendía a infinito, se hizo famoso en un abrir y cerrar de ojos. Claro, no todos los resultados eran favorables a Alemania, pero aún así acertaba. No eran predicciones… eran visiones dentro de visiones. La acción transcurría en Sudáfrica, pero en Oberhausen estaba la máxima atracción de la WC.

Toda esta sarta de cosas, sin sentido para gente boluda, pasaban desapercibidas en Argentina. Hasta que en los cuartos de final, la selección del drogadicto hijo de mil puta de Mamadona, se cruzó con la maquina negra teutona. Los noticieros locales se burlaban groseramente, incluso llegaban a dejar explícitas sus ganas de comérselo. Una de esas bromas tomó un cáliz inhóspito en forma de animal (también). Estoy hablando de las focas adivinas, encabezadas por una tal Maki o como mierda sea (cualquier semejanza con el ente es pura y atroz coincidencia). "Maqui (otro posible nombre) dice que Argentina gana 2 a 0”… y cosas similares. Paul, mientras tanto, se metió a la cajita con la bandera Alemana, sentenciando a muerte a los 23 parásitos nacionales (encabezados por el perdedor de Mascherano, el cagón de Messi, y el vende humo de Verón) y su técnico bocón. Solo una persona tarada puede haberse levantado aquella mañana del sábado 3 de julio con la esperanza que Argentina podía estar en semifinales. En contraposición, hubo un mitin por Skype de LHDZ en el momento en que el partido estaba por comenzar. Tras las primeras impresiones sobre el clima, Thomas Müller ya liquidaba el pleito. Mientras tanto, el pulpo de la leyenda (llamado así a partir de aquella gloriosa y festiva jornada) se comía millones de focas de mierda provenientes de un país sudamericano. Tres pepas más, muy festejadas en dicha comunicación vía Escaip, terminaron por descuajar el sueño de una nación, que pensó que con Tevez y Agüero podía llegarse a algún lado…

La desazón fue atenuada con horrorosos espectáculos, en los que, por ejemplo, conductores de TV licuaban inocentes pulpos, hermanos de Paul, cuya fama y prestigio alcanzaban la galaxia más lejana.

Muchos analistas dijeron boludeces como que se hacía trampa, o que era pura suerte (‘puro culo’ decían). Incluso llegó a cuestionarse que efectividad no era del cien por ciento, puesto que en la Eurocopa de 2008 había cometido dos errores, incluida la predicción de la final. Sin embargo nadie se dio cuenta de la verdadera intención del pulpo de la leyenda. Buscaba el ‘efecto contrario’. Si, eso mismo dije. Para despistar a los nerds que siempre quieren tratar de explicarlo todo (cuando se sabe que el ‘todo’ se murió antes de nacer muerto en vida), Paul elegía al equipo que finalmente perdería, en una clara maniobra zenkiana. Efecto contrario.

Como dije antes, su trascendencia ha sido tan inmensa como la pequeñez. Entre muchas de las cosas que generó, estuvo el colapso del mercado de pescados en China, país donde también se realizó una película basada en su vida. Y un largo etcétera. Prestigiosas cadenas de televisión realizaron especiales, incluso Wikipedia le dedicó un extenso artículo. Mientras tanto, en Argentina se querían cortar las bolas. Y los Hijos de Zenki decidieron retratarlo de la manera que se merecía, por la inenarrable felicidad que nos había dado aquella mañana esplendorosa.


IMÁGEN DEL PULPITO


PAUL BY LHDZ

Luego del Mundial, donde el octópodo vio la cómoda victoria española, intentaron comprárselo a nuestros hermanos del Sea Life Centre, pero la respuesta siempre era la misma: ‘no nos rompan los huevos... ete' coso se queda acá’. El martes 26 de octubre, Paul comenzó a transitar el camino hacia la salvación total, dejando al mismo tiempo, un vació imposible de llenar. Y los argentinos todavía se quieren morir... Y las focas de los acuarios locales siguen cayendo muertas por las visiones del pulpo de la leyenda.

Para algún desprevenido (y despavorido) lector: que la política que conocíamos hasta el día de hoy esté muerta desde ayer, que el censo haya sido tan exitoso que todavía siga realizándose, que las calles de la Ciudad sean un hervidero apelotonado de gente y de autos, que la mitad de la galaxia no tenga clases, que en todo ámbito (en el pasillo del edificio, en el puesto de diarios, en el trabajo, en el aula, en redes sociales, en la tele) se este hablando de una sola persona, que la famosa hipocresía argentina este funcionando a todo vapor, no me interesa en lo más mínimo. Y si acaso a alguien se le ocurrió que este homenaje iba para otro, evidentemente no nos conoce ni un poco.

Es así, que aquel octópodo legendario, espera desde hace dos días en el mismísimo averno, la visita de todos los que alguna vez lloramos (reímos) con sus desgraciadas (sublimes) predicciones (visiones), agradecidos infinitamente por todo lo que hizo en vida, y por todo lo que hará en el futuro desde el cavernoso paraíso. Adios. Paul ha muerto. El mundo ha muerto.

NO ES EL VIOLETA 01… ES EL NEGRO 0-4

Written and Posted by Cesar de la Luz
Dedicated to the loving memory of Paul the Octopus

jueves, 9 de septiembre de 2010

La noche de los vasos llenos


Lo terrible en cuanto a Dios, es que no se sabe nunca si es un truco del diablo.

Jean Anouilh

El que abusa de un líquido no se mantiene mucho tiempo sólido.
Charles-Augustin Sainte-Beuve

Stream Party – Review Eventos

Después de tanto palabrerío, después de historias con un profundo sentido (pero a la vez, carente del mismo), después de recetas milenarias, es tiempo de volver a las raíces. Es hora de volver a las clásicas reseñas que hicieron tan ‘famoso’ a este blog. No digo que lo anterior sea una mierda…. Simplemente me fui al recontra carajo… nada más. Y si bien tampoco puedo asegurar que las líneas que a continuación leerán (si es que siguen haciéndolo, a pesar del retraso en este post) no sean a su vez un tremendo dislate, serán dislates típicos de LHDZ.

Mil ciento cincuenta y tres días habían pasado desde que este hijo de p… Zenki asistiera a un evento-animero nocturno… hasta Stream. No fue fácil contar los días, y tampoco fue fácil encontrar un motivo para volver a las andadas… hasta Stream. Las razones de la vuelta son tan simples, que en el infinito se vuelven complicadísimas. La última Anime Style Extreme (21 y 22 de agosto del presente), organizada por Jigoku Argentina (léase bien: NO Yamato, NO Deux), fue más que positiva… fue tremenda. Quizá lo mejor de este 2010. No es un exabrupto. Me refiero a que ellos también tuvieron la tan mentada ‘vuelta a las raíces’, con un arma infalible: la lealtad al otaku. No quiero hacerle la contra a los ‘intocables’. Me importa muy poco. Con este antecedente, ni bien la gente de Jigoku comenzó a promocionar la convención que con orgullo aquí reseño, la asistencia era un hecho… un hecho aterrador.

Luego de una tarde de mierda, como siempre (con facultad incluida), y tras una comunicación fallida con el resto de la banda, tomé rumbo norte, hacia el Centro Cultural Buen Ayre. Ya en la entrada no pude más que recordar aquel capítulo en el que el Pegaso Seiya enfila su cabeza directamente contra el ‘indestructible’ escudo del Dragón Shiryu... estaba cometiendo suicidio. No es fácil para los viejos como yo salir un sábado a la noche… especialmente porque nunca me gustó desperdiciar una noche fuera de casa, pudiendo quedarme a escuchar Radio Deja-vú (entren, entren, entren). Al ingresar, te recibían dos personas totalmente de negro, acordes con la inmensidad de la hermosa noche, un pseudo-patova más adelante (ciego al parecer), y por último la ‘boletera’. Las entradas que suele dar Jigoku en puerta son bastante parecidas a las rifas de Yamato, con la salvedad que las primeras dicen ‘entrada nº’. Stream no fue una excepción, por supuesto. Un despropósito, pero es lo que hay… El lugar estaba básicamente restringido al ‘Salón de las Artes’ y su piso superior, quedando el ‘Salón Imperial’ (donde se presentara el inigualable hombre de la boa - Nobuo Yamada) bloqueado por una escalera de pie de madera. Grata sorpresa al ver una buena concurrencia para esa hora (once y media de la noche aproximadamente), que aumentaría a niveles épicos en los siguientes minutos. Ahora bien, me crucé con mucha gente que no aparentaba 18 años ni a palos. A pesar de no estar explícito en las invitaciones (face, blog de Jigoku, tickets, o lo que sea), al ser una convención nocturna, y habiendo alcohol sobre todo, se suponía una restricción de edad. Pero NO fue el caso. Entraba casi cualquiera, marcando una tremenda diferencia con cualquier otra convención de este tipo. Ni hablar que dejaban fumar. Una inspección sorpresa de los hombres de Macri hubiese puesto fin a los tiempos je.

Adentrémonos en las actividades que se desarrollaron durante la Stream. Lo primero que voy a mencionar es la peli que nos dio la bienvenida: “Tenacious D In The Pick Of Destiny”. Si bien medio quemada, esta producción (que paso totalmente desapercibida para su servidor hace ya unos cuantos años - entre otras cosas por el vomitivo nombre con el que se la conoció acá: Delirios de Fama) merecería una review propia, a pesar de haber visto 1/4 o menos de la película (9/10 de ese tiempo estuve parado – incomodísimo – y 1/10, sentado – todavía más incómodo). Comedia musical muy entretenida, con buenos chistes, puteadas y METAL por todos lados, temas harto pegadizos, y un estridente Jack Black, que se redime, a mi criterio, del bodrio de School Of Rock. Lo curioso (o no tanto) es que buena parte del público se sabía a la perfección la letra de las canciones, haciéndome quedar como un gran pelotudo (con justa razón). Hasta hubo pogo y toda la cosa. Un gigantesco comienzo, para una noche que desde el vamos, prometía destrucción.

Tras la presentación del evento a cargo de Edward, el animador de siempre (pero en una versión más desatada), comenzó el bloque de j-music o AMVs… como sea. Si bien repetidos, temas legendarios como Pegasus Fantasy (en toda la noche la pasaron e interpretaron como once veces), We Gotta Power, Cha-la Head cha-la, openings de Bt’X, CC Sakura, Digimon y Pokemon (todos en español) y demás yerbas, levantaron a un auditorio abrumado. Cánticos y pogo al por mayor: los otakus, de parabienes. Poco antes de las dos de la mañana, con el pico de gente, subió a escena la primera de las bandas: ZenKai. Tal vez no tenga autoridad ni moral ni musical, pero la verdad, eran malísimos. Veamos. Primero: hicieron la gran mayoría de anime songs, por no decir todas, en sus versiones en español y, para peor, recortadas. Segundo: sonaban como el orto, tapando la batería el resto de los instrumentos, y las voces, claro. Tercero: eran malos tocando esos mismos instrumentos; el baterista pifió casi siempre, hasta el último tema que lo hizo más o menos. Cuarto: su presencia era menor a la presencia del gobierno nacional en temas de seguridad. Todo lo anterior lo digo con el mayor de los respetos (CAGATE!).

Luego de un breve descanso, que no fue tal, gracias a más música de la buena, arrancó Sayounara John Takeda, la segunda y última banda. Otra categoría. Se devoraron al público, que se rompió el alma, especialmente en la primera canción, durante la cual las bajas ascendieron a miles de millones. Lástima que subieron algunos tarados a cantar como ‘invitados’, entre ellos el rubio de mierda que solía animar los eventos de Yamato… Toda la potencia, toda la emoción. Después llego el bloque bizarro donde los muchachos de Toronja Producciones pasaron unos cuantos videos, bastante, bastante divertidos.

Siguieron sonando buenos temas. Bloque metalero (el gordo del sonido increíblemente no pasó algunos superclásicos, ganándose docenas de decenas de puteadas de mi parte), bloque dance y otras boludeces más, pero siempre sobre una línea bastante clara: nada de música de mierda. La plata de la entrada estaba más que justificada, quedando todavía la mitad de la fiesta. Y lo mejor, estaba al caer. Edward continuó con sus cabriolas, a lo Fabbiani, incitando a beber todo lo que en la barra se ofrecía. Justamente no toqué ese tema: el alcohol. La verdad, le vendían a cualquiera, mas este sagrado servicio, muy barato no era. Ambas cosas eran más que previsibles. Por gracia de la vida (que debe morir), pude ver la bichificación de algunos de mis amigos, en estado de proto-ebriedad. Sin embargo, tanta euforia evaporó cualquier vestigio de alcohol en sus organismos en cuestión de minutos.

Y así llegó el momento ‘dorado’ de la noche: el oficialmente llamado ‘Concurso Simpsons en Stream’… LA TRIVIA!! Por una Duff, la consigna era, básicamente, completar el dialogo de alguna escena de la serie tras una reproducción en pantalla. Emocionante; con clásicos de otro universo paralelo como el que a continuación retrato, sin copiarlo ni pegarlo ni escucharlo: “…no sabes lo que es eso Marge, yo soy el que va todos los días ahí a romperse el alma, y no estoy fuera de lugar… tu estás fuera de lugar… todo el maldito sistema está fuera de lugar… quieres la verdad? quieres la verdad? tu no puedes manejar la verdad… porque cuando se levanta la mano para tocar la cara de lo que fue tu mejor amigo… y es un montón de basura… uno no sabe que hacer … olvídalo Marge, ESTO ES EL BARRIO CHINO”. Hasta las lágrimas. Conmovedor. Increíble. Los que contestaban mal o no sabían de qué carajo se estaba hablando, eran acreedores del desprecio masivo y de una cantidad y calidad de insultos admirables. Edward nuevamente se lució, publicitando a Telefe de una manera más que descarada. Mi voz comenzó a morir, como si Tank estuviese cagándome a palos, bajo la atenta mirada de los bots, que no harían más que bailar y bailar (L4D!!!).

Después se prometieron concursos de baile de no-se-qué carajo, bloque de tecno-tango (mentira), carnaval carioca (mucho menos) y caramelos de regalo (ni a palos!). Nada de esto sucedió, lo que no impidió que la joda continuase. Si bien repetía canciones el muy hijo de puta de la música, todo el Centro Cultural estaba prendido fuego. La excitación anterior y los efectos inhibidores del alcohol, facilitaron la llegada al cenit del evento. Como siempre debió de ser, la energía fluía desde el público, desde abajo del escenario, hacia arriba de este. Y volvía a bajar, en forma de lluvia de furiosas piedras, entregando al público el empuje para seguir y seguir durante horas, sin importar que al día siguiente las gargantas estuviesen inutilizables, las piernas entumecidas, y las cabezas increíblemente abolladas. Claro, una vez alcanzada las 4AM, algunos empezaron a retirarse, otros a desinflarse, tras horas de intensidad pura. El bloque fiestero tuvo descontrol al principio, pero después todo murió. Me incluyo, claro (aunque hay ciertas dudas sobre si algunas vez estuve vivo, pero ese es tema para otro post).

La diversión, las bizarreadas, la fiesta loca estaba llegando a su fin. Afortunadamente me encontré, no sin antes sorprenderme como la gran mierda, con viejos amigos y amigas (viejos en todo sentido jaja), que me mantuvieron despierto hasta que se hicieron las seis de la mañana, cuando el animador nos ‘echo’ a todos, luego de agradecer por la concurrencia. La salida fue de lo más pacífica, con cansancio más que con borrachera (en todos los casos). La mañana era un hecho irreversible, como el lleno en el McMierda de Pellegrini y Corrientes.

Así, el espíritu de aquella bichificante Lazer ManiaX del 9 de Julio de 2007 (festejo de los primeros y únicos 10 años de la bíblica revista) invadió el CCBA durante más de ocho horas. Y no estoy comparando la lluvia de espuma con la histórica nevada sobre la provincia de Buenos Aires de aquél 9-7. Me refiero a que volvieron esas cosas que tenían los eventos de antes: proyecciones que no pasan desapercibidas para nada, bloques de música con canciones de verdad y no batatas de artistas que no le gustan a nadie, pogo eterno, bandas buenas, animadores con halo de estrella de cine, más pogo, sin stands apilados unos sobre otros, y un público incansable.

Las comparaciones son odiosas. Me cago en las comparaciones. Pero habrá gente que nunca aprenderá. Habrá gente que nunca entenderá que lo más importante es el fanático, que sacrifica su salud, su integridad moral y su presupuesto anual para ir a una puta convención, y que lo mínimo que los organizadores pueden hacer es llevarlos a un estado de bichificación parcial, o incluso total. De no ser así, la calidad no tiene más que esperar una dolorosa y triste muerte en los venideros años. 2,19 zenkos para Stream… y el que se la perdió, está avisado para la próxima.

Y? PONE MAIDEN LA PUTA QUE TE PARIO!! PONE MAIDEN!!

Written and Posted by Cesar de la Luz
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